Ayer, sábado 9, publicamos a solicitud del corresponsal de RIA-NOVOSTY en Uruguay, Alexander Karmen, un artículo sobre el señor Andréi Orlov, titulado “Sangriento fin del comunismo”.
El corresponsal de la agencia rusa señaló agudamente que –son sus palabras-:”Me doy cuenta de que la tónica de este artículo no coincide con el trato que da su diario a estos acontecimientos”. Para plantear seguidamente que “siendo un diario pluralista, espero que LA REPÚBLICA encuentre un lugar para el punto de vista de esta índole”.
Fue encontrado su lugar, en la página 8 de nuestra edición sabatina, en forma destacada y sin ningún tipo de censura. Es la política de nuestro diario que más que decirse plural, lo es. No es de extrañar, entonces, que del mismo modo solicitemos a la agencia RIA-NOVOSTY que remita a su central en Moscú copie de nuestro editorial sobre el golpe de Estado perpetrado por el presidente Boris Yeltsin, proponiéndole al mismo que publique en la prensa “libre y democrática” de su país nuestra opinión “sobre los sucesos”. Comprendemos que luego de las clausuras de prensa decretadas por Yeltsin sería vano plantear que saliera en Pravda (ya no existe), Sovietskal-Rossía (ya no existe), o en tantos otros que efectivamente ya no existen. Por supuesto que no vale publicar nuestra opinión en un espacio en blanco de los diario “liberales” Nezavíssimaya Gazeta o Sevodnia, como es notorio que acontece bajo la “libertad de prensa” en la Rusia de hoy.
Como es bien conocido, el presidente Yeltsin no sólo rige los destinos de la prensa escrita sino que comanda la radio y televisión de su inmenso país. En verdadera reciprocidad pluralista esperamos que nuestra nota editorial sea transmitida por esos medios.
El señor Karmen, que conoce sin duda la historia de su patria, recordará que los últimos días de su vida política V. I. Lenin remitió para su publicación en el diario que fundara, Pravda, una serie de artículos que recibieron la unánime oposición de la dirección de su partido. Uno de sus miembros el señor Kuibyshev propuso salir del paso editando un solo ejemplar de Pravda para ser mostrado a Lenin, al tiempo que la edición regular se distribuiría sin los artículos leninistas.
Entonces no se animaron a hacerlo…
Esperemos que no recibamos un día de estos un “único” ejemplar publicado en Rusia con nuestro solo y modesto artículo.
Hoy no hay duda que sí se atreverían. Si los cables internacionales transmitieran la noticia de que la opinión de LA REPUBLICA se pudo leer y conocer en la Federación Rusa, desde Moscú a Vladivostok, solo entonces creemos que usted apeló al pluralismo republicano de buena fe.