El senador Carlos Julio Pereyra, conductor del Movimiento Nacional de Rocha, afirmó ayer a
diversos medios de comunicación que «es absolutamente falsa» la información de LA
REPÚBLICA exponiendo que una alta fuente del MNR revelaba que se llegó a un acuerdo
entre el principal dirigente rochano y el presidente Lacalle y que el ministro Goñi permanecería
en el gabinete.
Como respetamos tanto la hombría de bien como el coraje político y la sensibilidad ciudadana
de don Carlos Julio Pereyra, no podemos darla callada por respuesta a una afirmación injusta y
equivocada que nos ofende, por provenir de quien proviene.
No es esta vez la ofensa del que no tiene capacidad de poder ofender.
Carlos Julio Pereyra, amigo de esta casa, probado en múltiples y duras oportunidades, tiene
capacidad de ofensa legítima que en ningún modo cuestionamos. Pero como ser humano
falible también se equivoca. Y últimamente, en nuestra opinión, lo hace a menudo como en el
último referéndum. Ayer volvió a equivocarse.
¿Cómo puede dudar de la existencia de la alta fuente del MNR que nos brindó la información?
¿Acaso sugiere que inventamos la fuente?
Sabe bien que no podemos revelar su nombre, so pena de violar la ética que imprime nuestras
acciones, cesando de inmediato en nuestra función de periodistas comprometidos con la
información y sus fuentes.
Ante sus manifestaciones sólo cabe decirle con el respeto y la admiración que siempre le
tuvimos y que viene desde las difíciles épocas del pachequismo, cuando estuvo a nuestro lado
condenando el desborde autoritario de la pesadilla clausuradora de diarios, que: 1) la
importante fuente del MNR no la inventamos, existió y dijo lo que publicamos y volvió a
reiterárnoslo al día siguiente; 2) que esa fuente es muy cercana a su liderazgo; 3) que esa
fuente habla poco, sólo lo hace cuando está segura de algo y hasta el momento nunca nos
engañó o utilizó para alejarnos de la realidad de los hechos; 4) que no nos hicimos
responsables de la información proporcionada sino del hecho de que una importante
fuente del MNR afirmaba lo que publicamos; 5) que los porfiados hechos, y sólo ellos dirán si
la influyente fuente del MNR y no LA REPUBLICA tergiversó la realidad.⠀⠀⠀⠀⠀⠀
Sabemos qué duro es el oficio de hacer política en un país de incertidumbres y acechanzas.
Tanto o más duro que hacer periodismo contra toda esperanza. Pero las dificultades que día a
día nos producen estos callos en el alma, nunca nos impulsaron a denigrar y desconfiar de los
que, como Carlos Julio, lo sabemos de este lado de la trinchera, la de la utopía ética de un
Uruguay que se resiste a doblar la cerviz ante la moda modernizadora que hoy campea en
nuestra comarca.
No desconfié de nosotros, señor del MNR. Somos de fiar cuando de cambiar lo podrido se
trata.