En los estrados judiciales se debatió ayer un tema inusual: si el semanario Búsqueda era un
medio de comunicación de la derecha uruguaya, así como el rol de independencia absoluta de
sus periodistas.
EL DEBATE tuvo lugar en el seno del juicio que una decena de periodistas de Búsqueda le
inició al senador Korzeniak por afirmar éste que el semanario era un medio de derecha. Entre
los periodistas que defendieron a Búsqueda y demandaron al constitucionalista José Korzeniak
por tan «temeraria como mendaz afirmación sobre la ideología del semanario» se encontraban
Edison Lanza, abogado de la Asociación de la Prensa, Daniel Lema, vicepresidente de la
Asociación de la Prensa, Raúl Ronzoni, encargado de informaciones judiciales de la
publicación, Tulbovitz y otros cronistas.
El testigo presentado ayer por el senador Korzeniak fue el director del diario LA REPUBLICA,
doctor Federico Fasano Mertens, a quien se lo citó como experto en comunicación, por haber
trabajado como periodista en 27 medios de comunicación nacionales y extranjeros, por haber
dirigido 15 medios de comunicación uruguayos y varios extranjeros, entre ellos Le Monde
Diplomatique para América Latina durante cinco años, por haber integrado el «monitoring
group» de la Unesco para el diseño de políticas regionales de comunicación y por haber sido el
autor del Plan de reforma de la comunicación mexicana en prensa, radio y televisión, así como
haber recibido el premio internacional de periodismo «Derechos Humanos» 1983 en Madrid,
España.
Fasano fue interrogado por la jueza Silvana Gianero sobre su opinión en torno a la afirmación
del senador Korzeniak sobre la ideología de derecha que sustenta Búsqueda.
Fasano: los dos humanismos, la derecha y la izquierda
Seguidamente reproducimos una síntesis de las respuestas formuladas por el director de
nuestra casa.
Dijo al respecto Fasano:
«Los términos derecha e izquierda surgen en la Revolución Francesa y sus contenidos tienen
varias interpretaciones. Yo creo que la izquierda es el cambio contra el orden inmutable y el
progreso social contra el conservadurismo de los poderosos. Otros creen que la derecha
representa al servilismo y la izquierda la fraternidad. Muchas veces he dicho que la derecha se
inclina por la ética utilitarista de Bentham mientras que la izquierda se afilia a la ética del deber
incondicional de Kant. Los hay más maniqueos que sostienen simplemente que la izquierda es
hacer el bien a los demás mientras la derecha es hacer el bien a uno mismo y que la izquierda
privilegia el desarrollo de las personas por sobre el desarrollo de las cosas. En fin, para mí la
izquierda busca por sobre todas las cosas convertir en más iguales a los desiguales mientras la
derecha ignora este tema. Lo realmente diferenciador en mi concepto es que la izquierda es un
humanismo solidario mientras la derecha es un humanismo individualista, utilitario y
egosintónico.
Tomando estas definiciones como test, todas ellas indican que Búsqueda por su contenido, por
su práctica y sus políticas es un órgano de derecha.»
Búsqueda, órgano de la dictadura militar
«Por otra parte es fiel a su origen. Fue fundada pocos meses antes del golpe de Estado,
convirtiéndose en el inspirador de la política económica de la dictadura apoyando a Végh
Villegas, Valentín Arismendi y José Gil Díaz entre otros.
Pero juzguémoslo por sus dichos para comprobar si es de derecha o neutral.»
Cuando Fasano se disponía a sintetizar algunos párrafos de editoriales de Búsqueda para
probar su orientación ideológica, el doctor Edison Lanza se opuso y la jueza Gianero respaldó
la negativa.
Lo que Fasano iba a leer eran estos párrafos: editorial de Búsqueda en el tercer aniversario del
golpe de Estado, junio de 1976, considerando a Bordaberry como un mandatario con
«exaltadas virtudes que sirvió a la República con valor y con auténtica estatura de estadista». Y
en noviembre de ese mismo año editorializaba: «es preciso pues esperar más para el retorno a
la democracia, para evitar consecuencias desfavorables para el interés nacional,
presumiblemente de igual índole que las que produjeron nuestra reciente crisis institucional». Y
en diciembre de 1979 todavía no se habían arrepentido y editorializaban que «el Uruguay de
hoy no es una tiranía y el gobierno posee una legitimidad real basada en el consentimiento
popular y este consentimiento se debe a las virtudes que exhibieron en un momento crucial
para el país»
Sigue diciendo Fasano ante la sede: «Si estas opiniones no son de derecha no sé ya más qué
es de derecha. Estas opiniones por lo menos no representan la neutralidad que defienden los
periodistas que demandan al senador Korzeniak.
Yo no tengo dudas de que Búsqueda es de derecha, pero tampoco la tienen los cientistas que
estudiaron sus contenidos y extrajeron sus contundentes conclusiones. Me refiero sólo a título
de ejemplo a los estudios realizados por sociólogos de la comunicación de reconocido rigor,
como Roque Faraone, que analizó en detalle al semanario Búsqueda, o Luis Stolovich o Mario
Kaplun o Manuel Flores Silva. Este último calificó a Búsqueda como ideólogo del
establishment, actuando con clara conciencia de su poder fáctico, es decir, no sólo defendiendo
los intereses económicos que le son intrínsecos sino defendiendo con precisión el orden
general en que esos intereses son protegidos.»
Los cuatro errores de los periodistas de Búsqueda
Siguió declarando el director de LA REPUBLICA: «Los cuatro errores que cometieron los
periodistas de Búsqueda y de APU en su demanda contra el dirigente socialista al sentirse
ofendidos porque el constitucionalista calificaba de derecha al medio en que laboraban son
alarmantes en una profesión como la nuestra. Desconocieron la naturaleza ideológica de los
medios de comunicación, así como su naturaleza privada, y creyeron en el objetivismo ingenuo
además de confundir libertad de prensa con libertad de empresa.
Comencemos por la naturaleza ideológica de los medios. El poder sesquicentenario de la
derecha conservadora uruguaya requería consolidar la imposición de un esquema de
comportamiento, que implicaba que las fuentes de información coincidieran con las fuentes del
poder y que los informados fueran uniformados. En cualquier cátedra de sociología se estudian
las tesis a las que adhiero de que la información es la forma ideológica que adopta la
producción material enajenada. En el capitalismo, que es el sistema en el que vivimos, la
plusvalía obtenida sobre los productos de la fuerza de trabajo tienen su correlato en la forma en
que los medios manejan la información. Del volumen que absorben de ésta sólo emiten los
mensajes suficientes para asegurar a través de la ideología la reproducción y el mantenimiento
del poder que detentan. La tendencia monopólica del capital determina la tendencia monopólica
de la información. No es que la prensa sea el cuarto poder sino que está al servicio del poder
conservador y es una de las formas concretas que asume su poder. Su objetivo es que el
explotado no se dé cuenta de su explotación, su objetivo es desorganizar y desmovilizar a los
dominados y afianzar la solidaridad y la simpatía en torno a los dominadores y sus intereses,
obteniendo una cierta unidad cultural alrededor de la dominación. Y eso es lo que precisamente
hace Búsqueda.
Búsqueda es una sociedad anónima de Información, no una cooperativa
Otro error de los periodistas de Búsqueda y de la APU es que los medios son objeto de
propiedad privada. Son los dueños, sus representantes y su personal de confianza los que
mandan, no son los periodistas, aunque algunos como los demandantes crean lo contrario y
también crean que los están calificando a ellos de derechistas, cuando son simples
trabajadores que aportan la materia prima que otros decidirán cómo llegará al público. Antes la
vieja maquinaria de imprenta y la tipografía permitían a sectores sociales disponer de un
periódico. Hoy las nuevas tecnologías lo impiden. El poder económico se apropió de todo y el
monopolio informativo representa a un solo sector social: el sector hegemónico. La única forma
de democratizar el sistema debería ser la representatividad social de los emisores y no sólo el
juicio a posteriori de los consumidores. Las medios en Uruguay no son representativos de las
distintas fuerzas sociales que componenta Nación. Por ello no son realmente democráticos.
¿Qué tiraje, cuántas horas de TV y radio representan a la izquierda uruguaya o a la fuerza de
trabajo nacional? Además es el único poder que no requiere sustento democrático. Su
estrategia es la división tajante entre emisores y receptores. ‘Yo informo, tú sos informado’. Tal
es el lema de Búsqueda. No pueden creer en serio sus periodistas que ellos son los que
mandan. ¿Acaso són cooperativistas? Son empleados de los accionistas de Búsqueda que
durante toda su historia, desde que fue fundado en la dictadura hasta estos días, han
coincidido con el poder económico y hegemónico sin duda alguna.
La objetividad Ingenua no existe en Búsqueda
El tercer error de los periodistas de Búsqueda -me refiero a los bien intencionados- es creer en
la objetividad ingenua. Creen que los hechos son sagrados y los comentarios libres. No se dan
cuenta de que en el mismo momento en que un reportero redacta su noticia ya ha seleccionado
algunos hechos y descartado otros, subjetivizando la situación. Incluso hasta la forma narrativa,
el énfasis, el ninguneo, la desproporción, la jerarquización de todos los elementos y la reflexión
sobre la crónica de su responsabilidad, implican una toma de partido. El objetivismo ingenuo
según el cual los hechos se describen según normas y técnicas como si se llenara un
formulario no existe.
El producto final que el periodista entrega a su jefe de sección y éste al subeditor o editor y éste
al secretario de redacción y éste al subdirector o hasta al mismo director puede sufrir algunas
correcciones si la crónica toca áreas sensibles. que contradicen los intereses que Búsqueda
defiende. Pero aun si su producto no es modificado ni en una coma y se resuelve su
publicación ya que el periodista no es el que decide qué se publica y qué no aún en ese caso
su producto puede llegar a ser percibido por los lectores de una forma distinta a la que su autor
concibió. Y ello se debe a la compleja organización de una edición, que incluye tituleros,
diagramadores, paginadores, fotógrafos. redactores de leyenda, taperos, ence tera, etcétera.
Supongamos una crónica que hace centro en un elemento especial que los dueños del medio o
su personal de confianza -que son más papistas que el papa. porque los dueños en general no
elaboran la edición, para eso tienen sus capataces- no están de acuerdo en publicar. Bastaría
publicar la noticia con perfil bajo, en páginas de menor exposición, diseñada en forma
ninguneada, titulada con un título que no va a la esencia y se queda en la epidermis, sin
impacto, para que la noticia sea desjerarquizada y sea poco recordada. Y sin embargo no fue
censurada y fue publicada. Búsqueda es inteligente y las estratagemas de la dominación las
conoce y las aplica al dedillo. Dicen los demandantes que ellos acusaron de corrupción a
dirigentes de los partidos tradicionales y lo exhiben como prueba de su neutralidad y de no ser
un medio de derecha. ¿Cómo es posible tamaña ingenuidad? O es que el stablishment es
ignorante y no conoce las reglas del disimulo y el engaño para embaucar incautos. Si los
periodistas de Búsqueda informaron sobre esos casos, lo hicieron porque fueron autorizados
por los responsables, personal de confianza de sus dueños, y si éstos autorizaron su
publicación fue porque los corruptos ya no eran útiles al sistema hegemónico y tanto es así que
fueron descartados por sus propias organizaciones políticas como inservibles para sus fines, y
no sólo fueron procesados sino que fueron expulsados de sus partidos.
No conozco ningún artículo publicado en Búsqueda que contradiga abiertamente la línea
editorial de la publicación ni haya puesto en peligro los intereses de sus dueños.
El poder en Búsqueda reside en su sociedad anónima y en los representantes de los dueños.
Es cierto que en algunos períodos existieron en Búsqueda columnistas de posición diferente a
la línea editorial del semanario. Hoy ya no están: muchos de ellos porque no les permitieron
estar, otros porque consideran incompatible su presencia a medida que la derechización de
Búsqueda se profundizaba.
Los periodistas de APU que hoy demandan al senador Korzeniak afirman que éste atacó la
libertad de prensa que Búsqueda defiende. Nueva confusión de los colegas. que adhieren sin
pensar al simpático discurso neoliberal que ha confundido deliberadamente la libertad de
expresión de la sociedad con la libertad de poseer medios de comunicación, confundiendo
también la libertad de difusión de las ideas con la libertad de difusión del medio y la libertad de
información con la libertad del informador, en fin, confundiendo la libertad de prensa que no
practica Búsqueda con la libertad de empresa que defiende a capa y espada.
En definitiva, no tengo la menor duda de que Búsqueda no es un órgano de derecha, es la
derecha misma, es el intelectual orgánico de la derecha, como en el pasado fue junto al diario
El País el intelectual orgánico de la dictadura cívico militar. Y tampoco tengo dudas de que sus
periodistas no son los que mandan y por lo tanto no son responsables de la orientación del
diario en el cual trabajan, más allá de que el senador Korzeniak jamás se refirió a ellos sino a
sus patrones.
Al término de su declaración, pautada por múltiples interrupciones y de la cual brindamos un
resumen de lo que dijo y de lo que no se le permitió decir, Fasano fue interrogado por el
senador Korzeniak sobre si era cierto o no que el fundador, animador principal y ex director del
semanario Búsqueda, había sido cuando fungía como director de información de la dictadura
militar, el clausurador de 60 medios de comunicación, al par que le preguntó sobre la influencia
de Arbilla en el semanario.
Fasano respondió que prefería no hablar de Arbilla ya que en ese caso le correspondían las
generales de la ley, dado los públicos enfrentamientos mantenidos entre ambos, y no deseaba
ensañarse con el pasado del ex director. Al respecto explicó que las clausuras durante la
dirección de Arbilla en la dirección de difusión de la dictadura fueron muchas más pero que no
creía que Arbilla hubiera decidido esas clausuras, sino que las había convalidado manteniendo
su alto cargo público vinculado directamente con las clausuras decretadas. También lamentó
que en reportajes posteriores a la recuperación democrática, realizados por el diario El Día y El
Observador, Arbilla no hubiera hecho una profunda autocrítica de su participación en la
dictadura e incluso haya afirmado que «en las mismas circunstancias, con la misma edad.
volvería a hacerlo”. Fasano terminó su declaración diciendo que “más importante que las
clausuras de aquella pesadilla que exterminó a nuestros mejores patriotas. fueron las
desapariciones, las violaciones. las torturas, los robos de niños, las ejecuciones sumarias que
esa banda de forajidos llevó a cabo con la complicidad de civiles colaboracionistas”.