Hoy hace 1989 años que fue ejecutado uno de los líderes sociales más importantes en la historia de la humanidad, Jesús el galileo. Antes de él, hubo otros como los hermanos Gracco o Clístenes el ateniense que intentaron la igualdad social, pero sin el impacto del nazareno.
Su Sermón de la Montaña erosionando el poder de los ricos y el eje social donde se asentaba el mundo, cambió radicalmente el discurso hegemónico de su época. Su propuesta en favor de los sometidos solo es comparable con el manifiesto comunista de 1848.
La sinonimia entre el galileo y los hermanos romanos es su grandeza humana, el discurso igualitario, el fracaso de sus propuestas y el martirio que sufrieron por sus ideas. La diferencia está en que las semillas del Nazareno, germinaron exponencialmente en la mitad de la humanidad.
Hoy que se cumple un año más de su infame crucifixión decretada por la oligarquía religiosa con la complicidad de la maquinaria bélica más potente de su época, es bueno recordar su martirio y sus ideas en un mundo donde la desigualdad ha crecido como nunca él pudo imaginarlo.