El semanario Búsqueda en su edición del 29 de agosto último titula en forma destacada en su
página 29 que el «BSE contrató el mayor porcentaje de publicidad con el Grupo Fasano»
reproduciendo un cuadro que sostiene que el BSE distribuyó su publicidad en el período que va
de marzo de 2001 a junio de 2002 de la siguiente manera: 1) Grupo Fasano U$S 88.172; 2) El
País U$S 81.400; 3) El Observador U$S 36.250; 4) Búsqueda U$S 20.000; 5) Ultimas Noticias
U$S 17.863.
Es difícil encontrar un ejemplo tan notable de falta de ética periodística disfrazada de
objetividad y ecuanimidad.
El artículo en cuestión publicado con el único objetivo de atacar al diario LA REPUBLICA, a su
director y al Multimedio Plural forjado contra vientos y mareas de todos los poderes de turno
desde 1966 a la fecha, se disfraza de información confiable en lugar de revelar su espurio
objetivo: detractar a un medio de comunicación con el cual compite.
Pero esa falta de ética es “pecata minuta» comparada con la tergiversación de la verdad
periodística, presentada de manera tal que los ya vapuleados lectores de Búsqueda no
descubran la escamoteada realidad.
Es un artículo digno de ser analizado en las clases de ética periodística de las aulas
universitarias, incluida en las que pontifica el renegado ex izquierdista Tomás Linn, columnista
del semanario felpudo, dizque profesor de cachiporra de la Ucudal, centro de estudios que le
permitió organizar un seminario excluyendo solamente al único diario de circulación nacional
opositor al poder y al establishment.
Veamos la falta de ética del órgano de la derecha vernácula, dirigido por Danilo Arbilla, director
de prensa de la dictadura militar y exitoso vendedor de bienes raíces a valores superiores del
mercado a narcolavadores del Cártel de Juárez, ya procesados y confesos.
1) En primer lugar habla del «Grupo Fasano» y suma la publicidad del BSE en LA REPUBLICA,
1410 AM LIBRE y en SEÑAL 1 como si fuera un solo medio y tras cartón la compara con cada
uno de los otros medios escritos del mercado, sin mencionar a ninguna radio ni a ningún canal
de televisión. Es decir, considera al «Grupo Fasano» como un solo medio de comunicación y le
suma la publicidad de todos los medios escritos, radiales y televisivos que lo integran y sólo lo
compara con cada uno de los demás diarios y semanarios. Tamaño engaño a la opinión pública
es un insulto a la inteligencia de los lectores de Búsqueda.
2) Habla del «Grupo Fasano». Suponemos que se está refiriendo al Multimedio Plural que lo
bautizan equivocadamente como «Grupo Fasano», sin siquiera preguntarse si Fasano tiene
socios. Ese grupo de medios se autodenominó Multimedio Plural y no «Grupo Fasano».
Dejando la semántica tendenciosa de lado llama la atención que sólo a ese grupo de medios se
lo denomine «Grupo Fasano» y se le sume toda la publicidad como şi fuera una sola unidad y
no se utilice el mismo criterio para hablar del «grupo El País”, por ejemplo, sumando la
publicidad del BSE que fue adjudicada a El País, a la radio Metrópolis que integra ese grupo de
intereses y al Canal 12 de televisión que obviamente también lo integra de la misma manera
que los denominados «medios de Fasano» integran el Multimedio Plural.
Qué clase de periodismo es este que desprecia tanto a sus lectores. Es decir pone en primer
lugar al «Grupo Fasano» (LA REPUBLICA, 1410 AM LIBRE y SEÑAL 1), con U$S 88.172 y en
segundo lugar a El País con US $81.400. ¿Cuántas veces superaría El País a LA REPUBLICA
si se le sumará la publicidad de Canal 12 y Radio Metrópolis?
3) El artículo está referido a diarios y semanarios y en ningún momento compara al diario. LA
REPUBLICA con los demás medios escritos. De haberlo hecho tendría que haber informado
que el diario plural recibió en efectivo y en dólares en el período analizado la mitad exacta de lo
recibido por el diario El País.
4) El articulista oculta además un hecho sustancial: con excepción de U$S 5.000, toda la
publicidad del BSE en LA REPUBLICA es por canje de servicios con el banco estatal de
seguros. Todos los seguros del diario LA REPUBLICA son contratados con la banca oficial. Es
el único caso en el diarismo nacional. Lógico es entonces que el BSE privilegie la publicidad
que no le exige desembolsar dinero en efectivo por sobre la que le reclama erogaciones de
tesorería. Y pese a ello, LA REPUBLICA no es el primer diario en publicidad del BSE, como
afirma maliciosamente nuestro competidor de una vez por semana. El País tuvo en ese período
casi un 30% más de publicidad del BSE que LA REPUBLICA. (El País U$S 94.400 y LA
REPUBLICA U$S 67.772)
5) Las malas artes del articulista no paran ahí. Afirma que recibimos publicidad durante 2001
por U$S 41.772 y en 2002 por U$S 21.000, ocultando a sus lectores que gran parte de esa
publicidad cubre seguros hasta marzo del año 2003
6) Ocultan a sus lectores que en la publicidad asignada al «Grupo Fasano» hay avisos del BSE
que pertenecen a otras empresas que compraron espacios en los medios del grupo y que la
publicidad no es del “Grupo Fasano» sino de esas empresas. Por ejemplo la empresa Tenfield
que era dueña del programa “Entrando al aro» que salía en SEÑAL 1 por lo tanto también es
dueña de los avisos que el BSE publicó en ese espacio.
7) Y finalmente para exhibir en toda su desnudez la ética del semanario ennoviado con el
poder, olvidaron decir a sus lectores que la publicación que tiene más avisos por edición del
BSE y de todas las dependencias estatales es precisamente el semanario Búsqueda. El niño
mimado del poder, el genuflexo de todas las horas, el constructor del periodismo chatarra,
incoloro, inodoro e insípido, con el cual disfraza, sus acuerdos con el establishment de los que
disfruta, es el mayor receptor de publicidad estatal por edición de toda la prensa uruguaya.
Tomando como ciertas las cifras que informó en su manipuladora edición, sin cuestionar
ninguna de ella podríamos hacer el siguiente cuadro indesmentible:
Publicadad oficial otrogada por cantidad de ediciones por el BSE en el período de
3/2001al 6/2002
Medio Monto en dólares por edicion semanal
1) Búsqueda U$S 20.000 ( una edición por semana)
2) El País U$S 11.628 (siete ediciones por semana)
3) La Republica U$S 9.681. (siete ediciones por semana)
Esta información sólo puede ser impugnada si los barones de Búsqueda pretenden que lo
único aceptable sea que toda la publicidad que el Estado vuelca en las siete ediciones
semanales de los diarios, se la entregue toda junta en la única edición semanal que publica
Búsqueda.
No le alcanzarían las escasas 48 páginas que publica el semanario para contener toda la
publicidad, obviamente repetida, que el Estado tendría que remitir al semanario, por más
premios que quiera concederle por su obsecuencia.
La única forma justa de analizar el otorgamiento de la publicidad es comparar frutilla con frutilla,
no frutilla con perejiles, con el perdón del perejil.
No es posible comparar las 48 páginas semanales de Búsqueda con las 448 páginas
semanales de LA REPUBLICA. Ni el tiraje semanal que posee el diario plural o los demás
diarios con el tiraje semanal de Búsqueda. Es imposible comparar la publicidad otorgada a los
semanarios con la que reciben los diarios, que salen seis veces más por semana que
Búsqueda.
Este semanario, paradigma de la genuflexión ante los poderes de todos los tiempos desde la
época de la dictadura militar, es la publicación que más publicidad estatal recibe por edición de
todos los medios de comunicación existentes y por existir.
Que lo sepan también los desinformados lectores de Búsqueda. Una última reflexión. No es
nuestro estilo ni nuestro interés meternos en las cuentas de la competencia, ni en sus asuntos
internos, ni siquiera en sus miserias ni en sus miserables.
No nos ponemos tristes cuando la competencia tiene más publicidad que nosotros. Es una
regla de esta casa no meterse con los ingresos publicitarios de nuestros adversarios. Si más le
dan a nuestra competencia, más podemos reclamar nosotros, por derecho propio, a los
otorgantes, pero no se nos pasa por la cabeza cerrarles el camino de los ingresos a los
colegas, sean quienes sean, aunque estemos en las antípodas de su pensamiento. Como no
nos metemos tampoco en el corazón de sus problemas internos.
Desde hace por lo menos 12 ediciones el semanario felpudo dirige sus dardos envenenados
contra nuestro diario.
Cuestiona nuestra publicidad, miente a conciencia sobre las respetuosas relaciones que
mantenemos con nuestro personal, tergiversa la situación contractual que nos ligaba a SEÑAL
1, da cabida a cuanto bribón cercano al poder quiera ofendernos sin aportar una sola prueba de
sus dichos, organiza encuentros de periodistas excluyéndonos a título expreso, vota en contra
de nuestra incorporación a la Asociación de Periódicos del Uruguay, en fin, gasta mucha
energía, papel y tinta para obstaculizar nuestro avance cada vez mayor en los medios escritos
y audiovisuales del país.
¿Será la envidia la que lo mueve? La envidia de que pese a todo el poder económico y político
del establishment a su favor no puede salir de su gueto semanal, mientras quien construye el
contrapoder, está todos los días en la calle diseñando la agenda del día nacional y suma
radios AM y FM de abundantes audiencias y señales de televisión que hasta ganan la licitación
del Mundial de Fútbol. Y solo con el poder de la gente. Don’t panic M. Arbilla. Pelee limpio. Idea
contra idea. No zancadilla contra zancadilla.
Dudamos mucho en desenvainar la espada. Pensábamos como Demófilo, que no es poca
ciencia aprender a soportar las tonterías de los ignorantes.
No queríamos perder tiempo en matar babosas, ni que nuestro ombú le diera sombra a
cualquiera.
Pero todo tiene un límite.
No iniciamos esta guerra. No la queremos. Pero si insisten nos encontrarán con la respuesta
pronta y ejemplarizante.
En todos los frentes y con todos los medios de que disponemos, sin olvidar los que estamos
afilando en la piedra de la vida.
Todavía no apelamos a abrir la caja de Pandora que constituye el talón de Aquiles del
adversario. Nos da pereza hacerlo. Pero solo necesitamos una excusa. Piénsenlo dos veces. Y
mientras lo piensan recuerden los versos del genial poeta florentino, grabados en las puertas
del averno: «lasciate ogne speranza voi et intrate».