CARACAS, 30 de junio.— “No concurriremos a las elecciones bajo ninguna circunstancia si no hay desproscripción total en Uruguay”, declararon hoy a unomásuno con motivo de los diez años del golpe militar que cancelara abruptamente las instituciones demoliberales uruguayas, dos dirigentes del partido político que obtuvieron recientemente el mayor número de votos en las elecciones internas de las colectividades políticas permitidas.
Juan Pablo Croce, miembro de la mayoría del directorio del Partido Nacional (Blanco), y Juan Raúl Ferreira, presidente de Convergencia Democrática e integrantes de la misma colectividad política, participantes del Congreso del Pensamiento Político Latinoamericano que tiene lugar en Caracas, despejaron toda duda al respecto: “El Partido Nacional no irá a las elecciones si continúan las proscripciones y si no se modifica el irrespirable clima de falta de libertades públicas que impide toda normalidad comicial. Y si no concurrimos —añadieron— creemos que el Partido Colorado tampoco lo hará”.
Explicaron que de esta manera, sin la participación de la izquierda y de todos los sectores sociales que fueron marginados ilegítimamente de la contienda, los militares no podrán cumplir con su cronograma en virtud de que ninguna colectividad política tradicional los acompañará en sus pretensiones.
En torno al polémico tema de la amnistía, enfatizaron que ésta debe ser aplicada exclusivamente a los prisioneros políticos, no debiendo incluirse en ella a quienes lesionaron la Constitución pero no han sido procesados.
“La amnistía debe alcanzar a todos los detenidos políticos cualquiera fuere la fecha de su confinamiento y cualquiera fuere la entidad del delito cometido”.
“En cuanto a los prisioneros de conciencia —aclararon Croce y Ferreira—, éstos quedarán libres por mero trámite administrativo sin que fuere necesaria ninguna ley de amnistía, simplemente porque no han cometido delito alguno”.
Seguidamente afirmaron que “la amnistía está inmersa en la tradición histórica del país de los uruguayos, tal cual lo documenta brillantemente en su libro el propio presidente de nuestro directorio, profesor Juan Pivel Devoto, y que ésta se impone en estas circunstancias para cicatrizar las heridas dejadas por los gobernantes de facto en esta década de vesania y horrores”.
Sobre los desaparecidos, no fueron menos intransigentes:
“No aceptaremos ninguna amnistía ni explicación al estilo del informe final de los militares argentinos; los desaparecidos tendrán que aparecer y si los asesinaron deberán confesar ante la sociedad toda, el crimen cometido y el lugar donde se encuentran los cuerpos de las víctimas”.
Como salida política a la crisis que atraviesa el país, ambos dirigentes fundamentaron su propuesta de instalación de un gobierno de conciliación nacional que incorpore en su seno a todas las fuerzas políticas y sectores sociales sin excepción, sin descartar su participación en un gabinete ministerial ampliado.
“No fundaremos el gobierno exclusivo de los trabajadores —puntualizaron—, pero mucho menos seremos el gobierno de los sectores financieros que hundieron el país en esta década militar”.
Ante la pregunta sobre liberalismo o democracia, no dudaron en responder que no estaban dispuestos a retornar a la situación anterior al golpe de Estado de 1973 que permitió la instalación de esta pesadilla.
“La democracia que deseamos para nuestro país no es la vieja democracia liberal de antaño, sino la democracia con participación activa de todos los sectores sociales en las zonas donde se construye el poder real”.
La nacionalización de la banca y del comercio exterior fueron defendidos por los entrevistados, que al respecto afirmaron que hasta la Federación Rural la está pidiendo a gritos.
Interrogados sobre la relación de su partido con Estados Unidos, tanto Croce como Ferreira aclararon que el Partido Nacional no es la opción política a la que apuestan los dirigentes estadounidenses.